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 Al término del encuentro en el que Pumas le endilgó una dolorosa derrota al Puebla, el ChelÃs, siempre ocurrente, siempre mediático, confesarÃa que la fórmula que hizo a estos camoteros protagonistas se acabó y que, como consecuencia de ello, hoy este equipo se sitúa digamos que en los márgenes del plantel que ostenta.
 Puede que el ChelÃs tengan razón, la verdad no lo sé, lo que sà veo es que este Puebla enfrenta circunstancias muy diferentes a los dos torneos de 2009 en los que calificó y no sólo eso, a punto estuvo de alcanzar una final, siendo –sin duda- el equipo cenicienta en los dos últimos torneos de la década pasada.  Las circunstancias que veo son varias y de diversa Ãndole. Veamos.  De entrada, hasta hace poco los problemas de la directiva, que han sido muchos y hasta vergonzosos, se veÃan como uno más de los grandes obstáculos que el Puebla tendrÃa que sortear para aumentar su épica gallardÃa para enfrentar los campeonatos. Sin embargo, era obvio que tarde que temprano esos temas extra cancha habrÃan de reflejarse en el vestidor y, sobre todo, en la cancha. Un equipo, es eso, un equipo y lo componen jugadores, cuerpo técnico y también su directiva.  Por otro lado, a este torneo llegaron los Indios de Juárez peor que la ciudad en la que Juegan, desesperanzados, derrotados y sin ninguna posibilidad de salvar la categorÃa. En el Puebla, como en Tigres, como en Querétaro saben que al menos en este ciclo ya salvaron el pellejo y que no tiene por qué esforzase de más, por ninguna circunstancia van a descender y por lo tanto han dado muestras de relajación.  Además, el Puebla se ha cansado de hacer cambios en su plantel y ahà es donde entra la directiva. A mitad del año pasado se fueron Núñez, Osorno y Davino, pilares de ese épico Puebla; luego, Borguetti y Sergio Pérez. Muy lejos está de consolidarse un cuadro que además de ganas derroche algo más.  Es cierto, aquà en Puebla es muy común que cuando el equipo pierde o entra en una mala racha todo mundo empieza a hacer leña del árbol caÃdo. La afición es bastante especial, digamos, para no decir exigente, porque tampoco lo es. Sin embargo, es obligado hacer este recuento, tomando en cuenta que para acabar de dar la nota ahora Francisco Bernat nuevamente le quitó el control del equipo a Ricardo Henaine, en esa novela dramática que es la directiva de la Franja y sus intereses económicos y polÃticos.  El futbol es de semana a semana, esas es la magia de este deporte, como en ninguna otra actividad la esperanza renace cuando el árbitro pita el inicio del siguiente partido de tu equipo favorito. Asà que por la ciudad y su afición, ojalá que las cosas mejoren. La verdad lo veo complicado.  Mientras tanto, a ver si ya pagan sus apuestas. |