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Uriel Moreno el “Zapata” se llevo la noche y sale en hombros de la Plaza de Toros el Relicario con 2 orejas y “José Mauricio” consiguió una, gracias a su valentía de torear en penumbra, mientras que la oreja del “Zotoluco” fue muy cuestionada.
El primero en entrar al ruedo fue Eulalio López “El Zotoluco” para lidiar a “Gallesco” de 480 kilógramos, un toro negro bragado, bajito de estatura, que todo el tiempo buscaba la salida, sin embargo la experiencia del Zotoluco llevó la faena de menos a más, pero al tirar a matar no le fue bien ya que pinchó en una ocasión, aunque se sacó la espinita en el segundo intento colocándole a “Gallesco” una estocada en todo lo alto aunque un poco caída.
El segundo de la noche estuvo a cargo de Uriel Moreno “El Zapata” quien recibe a “Dulcero” de 510 kilogramos con 7 faroles de rodilla consecutivos y un remate con media de rodillas, después siguieron 3 chicuelinas provocando la ovación de la afición, quien de pie le pidió al torero colocara las banderillas y el Zapata cumple con 3 pares de banderillas perfectamente colocadas, nuevamente la afición se le entrega con gritos, aplausos y el famoso ¡ole!.
Así, el matador le brinda la faena a Rodrigo Salinas, lateral derecho del Puebla de la Franja. Acto seguido vienen los molinetes y martinetes de éste torero que vino para dejar una buena impresión a los poblanos, pues ha entendido perfectamente a “Dulcero”, un toro con embestida corta y aprovecha para darle una dosantina, preparándose para matar y en la puerta de chiqueros ve morir a “Dulcero” con la excelente estocada que le coloca al astado, provocando la ovación de los aficionados quienes a una sola voz gritaban ¡Torero, Torero!, llevándose así las 2 primeras orejas de la noche con petición de rabo y al respecto el torero comentó: “Gracias a Dios el toro colaboró y yo estoy muy a gusto con Dulcero, vine con buena disposición para torear y el toro me ayudó”.
El tercero fue para José Mauricio, quien recibió a “Amistoso” de 475 kilógramos, un toro negro, bragado, calcetero, un astado que mostró mansedumbre, que regateó las embestidas y justo en el momento que el matador estaba frente a la cara del burel para tirar a matar se fue la luz en el coso del Relicario; sin embargo siguió José Mauricio siguió toreando en penumbra y aunque no colocó una buena estocada, la gente aplaudió su valentía lo que le valió una oreja al matador.
“Mi Niño” con 465 kilogramos fue el cuarto toro de la noche, un cárdeno claro estrellado del pitón fue lidiado con poca luz en El Relicario por el Zotoluco; batalló con el astado que no fue fácil torear por el lado izquierdo, sin embargo lo supo entender, provocando algunos ¡Ole! de la afición y poco a poco le sacó varios derechazos que culminaron con una estocada casi perfecta, pues hasta se mojó los dedos con la sangre del toro con una oreja muy discutida.
El segundo burel de la noche del Zapata fue “Garufa” con 488 kilogramos, un toro negro bragado que dejo mucho que desear en la plaza de toros El Relicario, pues pese a que el matador sacó algunos pases no logró lo que esperaba.
Finalmente el “Encantado” con 520 kilos fue recibido por José Mauricio con 5 verónicas, y en el segundo terció el picador Domingo López estuvo a punto de ser derrumbado por el toro, tras meter la cabeza en el peto del caballo, en el tercer tercio José Mauricio se pega en el muslo buscando la pelea con Encantado, quien se resiste a enfrentar al torero hasta la hora de ir a matar provocando un pinchazo.
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